Escuchar música y hacer deporte: ¡A que mola!

Desde hace mucho más de una década, la ciencia se ha encargado de enarbolar numerosos informes sobre cómo influye la música en las actividades que realizamos a diario. Trabajar, hacer ejercicio, dormir, todas son actividades en las que la música puede incidir positivamente. O negativamente.

Hoy queremos hablar de hacer deporte, una de las actividades en las que todos tendremos la misma opinión: fácil de empezar, pero muy complicado para ser constante.

Pero si combinas ejercicio con música, es posible que tengas resultados diferentes a los que de seguro has obtenido en tiempos anteriores.

Música para motivación

Lo principal es motivarse, y todos tienen una canción favorita para hacerlo. Pero cuando se trata de hacer ejercicio o practicar algún deporte, es esencial que las canciones escogidas tengan una connotación de motivación explícita.

We are Warriors, de Queen, o Eye of the Tiger, famosa por su aparición en las películas de Rocky, son de las mejores para la motivación. Quizá, las más icónicas dentro de esta categoría.

Y es que motivarse es el primer paso para tener una jornada de ejercicios exitosa. Mucho del éxito y el rendimiento dependerá de la motivación que tengas antes de iniciar.

Fuerza e inspiración durante

El rock pesado es uno de los mejores géneros para encontrar el ritmo y la tensión competitiva. Los deportes que requieren de habilidad, ritmo y trabajo en equipo, demandan géneros como el hip hop o el pop.

Deportes en los que el rendimiento individual y la gallardía son imperativos, el rock pesado sigue siendo el género indiscutible para mantenerse enfocado durante todo el tiempo que dure la sesión, o bien de entrenamiento, o bien de competición.

Para entrenar, es diferente

Cuando se entrena, es diferente a cuando se compite contra alguien, o contra otro equipo. Por lo general, hay un momento final en el que la tensión del ejercicio debe disminuir progresivamente, por lo que generalmente, se suelen escoger músicas que vayan disminuyendo decibeles poco a poco.

Hacer deporte supone muchos sacrificios. Pero, sobre todo, demanda mucha disciplina para seguir haciéndolo en el mediano plazo, donde realmente aparecen todos los problemas, y donde la mayoría abandona.

En cambio, tan sólo con “cambiar el ritmo”, es posible encontrar mucho más que motivación e inspiración, sino encontrar el camino para mantener el enfoque y ser cada vez mejor en la práctica de cualquier deporte.